Una interfaz de sobremoldeo fiable es un sistema compuesto por silicona, un sustrato rígido, una superficie, una geometría y un proceso de moldeo. La modificación de uno de estos elementos puede alterar el comportamiento de la unión.
Utiliza la geometría para mejorar la interfaz
Los orificios pasantes, las ranuras, los socavados y los elementos envolventes pueden aportar retención mecánica cuando el diseño lo permita. No deben provocar la acumulación de aire, secciones rígidas débiles ni dificultar el desmoldeado.
Protege la válvula de cierre
El molde debe cerrarse sobre el inserto sin dañarlo ni permitir que se produzcan rebabas incontroladas de silicona en las superficies críticas. Por lo tanto, las tolerancias del inserto y la repetibilidad del dispositivo de sujeción influyen en el resultado de la silicona.
Control de la contaminación y del estado de las superficies
El aceite, los agentes desmoldeantes, la humedad, la oxidación o una textura irregular pueden afectar a la adherencia. Se debe acordar el procedimiento de limpieza, la aplicación de imprimación o el uso de un material autoadhesivo que mejor se adapte al sustrato concreto.
Comprueba la carga que realmente importa
Las pruebas de tracción, pelado, torsión, fugas y ciclos térmicos responden a diferentes cuestiones. Selecciona un método que se ajuste a la aplicación y define en qué casos es aceptable que se produzca un fallo antes de comparar las muestras.