Los presupuestos de sobremoldeado no dependen únicamente de la forma exterior de silicona. El inserto rígido, el estado de la superficie, el método de sujeción y las prestaciones requeridas para la interfaz pueden modificar el molde y el proceso.
Identificar cada sustrato
Indique con exactitud el tipo de resina plástica, la aleación metálica, el acabado superficial, la cubierta del cable y cualquier recubrimiento. No basta con indicar “plástico” o “metal” para evaluar la temperatura de adhesión o de moldeo.
Define qué debe hacer la interfaz
- ¿Es necesario un enlace químico o basta con la retención mecánica para soportar la carga?
- ¿Debe la junta de la interfaz sellar agua, aire u otro fluido?
- ¿Se verá sometida la pieza a fuerzas de desprendimiento, tracción, torsión, flexión o ciclos térmicos?
- ¿Qué superficies rígidas deben estar libres de silicona y rebabas?
Incluir el método de ensayo
Un objetivo como la “fuerte adhesión” es difícil de verificar. Una fuerza de tracción, una presión de fuga, un método de despegado, un número de ciclos o una prueba de montaje proporcionan a ambos equipos una condición de aceptación cuantificable. Incluye la cantidad de muestras y el volumen anual previsto para que se pueda evaluar de forma realista el plan de utillaje y de carga de insertos.